lunes, 30 de abril de 2007

La Universidad y La Política

Escrito por: Marco Chereque Pretel

En los últimos días, las pizarras de la Universidad Nacional de Trujillo han sido plausibles al ostentar infinidad de Listas ante los comicios electorales para la designación de los que irán a representarnos ante Órganos de Gobierno. Un sinnúmero de Partidos Políticos, que han hecho sentir la presencia de una institución como la Universidad como un verdadero ente forjador de conciencias. Pero, donde estuvieron esas organizaciones cuando se libraban en las calles distintas luchas reivindicativas. ¿Dónde en esos momentos cruciales para la sociedad?

Ante éste fenómeno y en forma polarizada, existen dos posiciones. Unos que entusiasmados y aventurados en un optimismo, se juegan por el rol histórico de la Universidad, como si de verdad ésta existiera. Otros, con más coherencia y menos entusiasmo, profesan su destrucción.

Daniel E. Herrendorf, dice con mucho tino: “Las Universidades no influyen casi nada en la forma que tienen los universitarios de percibir el mundo. Reciben individuos cargados de creencias, intuiciones personalísimas, ideas de formación y una conciencia más o menos intransigente. Todo lo que pueden hacer es brindar información. Si esa información coincide con las ideas profundas de los estudiantes, será incorporada; sino coincide, será desechada. Nadie puede recibir algo que no esta esperando de algún modo”. En estas palabras queda sintetizada y reducida la función política-social de las universidades. Lo que nos lleva a una pregunta sincera y clara ¿Qué pueden hacer los universitarios frente a los problemas que aquejan a la sociedad; o mejor aún, Conocerán éstos los problemas que aquejan a la sociedad?

La situación por la que atraviesan los universitarios de Trujillo y la Universidad en general, supone una preocupación que no tiene un escenario particular. Esto constatable en los resultados del saber en los países subdesarrollados. Resultados que obedecen a un plan cultural diseñado según los intereses del Sistema Político imperante. Programa curricular que nos lleva a plantear ciertas interrogantes, como: ¿Qué clases de hombres están formando? ¿Qué clases de responsabilidades les hacen sentir? Y es que un Ser Humano formado en concepciones concretas de la vida, lógicamente se opondría ya sea por conciencia o pon instinto a los abusos que contiene este régimen que domina.

En este sentido, creemos correcto decir que las universidades no pretenden formar entes con conciencia política y menos con conciencia política antiburguesa. En suma, esas universidades forman seres enajenados de cualquier rasgo de solidaridad con las clases oprimidas de la sociedad que pudiera estremecerlos en el momento de tener que implementar sus ideas y sus hallazgos. En fin, lo único que no esta en crisis es la crisis misma, que anda muy bien, haciendo de las suyas sin mengua en sus posibilidades.

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